Chingue a su madre el que se ofenda.

16 diciembre 2008

INDIVIDUO ESTERIL

Cada uno, mediante discursos mediáticos y lloriqueos de vecindad, insiste en lamentar las situaciones que acontecen a lo largo de las vidas, como si fuesen una determinación impersonal, una situación de la cual, se agradece o culpa, a un ente sin cara, sin personalidad humana.

Y no me refiero a Dios (además), sino a la insistencia estúpida que se tiene, de no enfrentar las cosas como son. ¡Es el Gobierno!, ¡Es el PAN, PRI, el PEJE!, “Los Estados Unidos”, “Los Terroristas”, siempre hay que echarle la culpa “LA GENTE”, a lo general, a lo indeterminado, ¡A los Narcos!.

La cobardía ejecuta las cosas desde la raíz. La inseguridad personal, facultativa, ejecutoria, penal, lúdica, física, provoca estragos inmediatos en el pragmatismo necesario para resolver las cuestiones intrínsecas de nuestro proceder. Afrontar las consecuencias de nuestros actos ayudaría a personalizar responsabilidades y cooperar para disminuir la incidencia futura. Los peros y las excusas coronan este esfuerzo preferible, esta resolución común de la mayoría de un pueblo, de una nación.

Aunado al postmodernismo definido como la época del desinterés, se ha definido un enemigo imposible: La homogenización de masas, producción y consumo. Un individuo inmerso en la dinámica de producir – consumir, no necesita pensar, no necesita plantearse problemas políticos, existenciales, filosóficos, ecológicos. Solo necesita seguir consumiendo para seguir produciendo.

Este individuo necesita combustible para seguir adelante, hasta su punto de quiebre, hasta su muerte, locura, suicidio. El punto de quiebre tienen tantos matices como los tiene la gama de problemas que ignora. Esto se materializa en jóvenes que no leen, que se burlan de los ancianos, que encuentran placer en delinquir y no ser atrapados, en hacer daño a los demás y permanecer intocables: El individualismo estéril. La gama se materializa en muchos más casos.

Los buenos y los malos.

Hoy día, la “gente buena”, es quien no reacciona de manera violenta a los estímulos sociales contemporáneos y aguanta hasta el punto de quiebre; la “gente mala” es la que provoca los puntos de quiebre para satisfacer al individuo estéril. Pero la “gente buena”, provoca los agentes que al adaptarse al ambiente, les superan y les destrozan, la “gente buena”, entendiéndose esta bondad como el conformismo y la inacción, provoca los problemas que inician, terminan o participan del circulo negro de la problemática posmoderna.

Las madres que sufren.

Las madres sufren por los hijos que son castigados, atrapados, mutilados, asesinados o encarcelados. Reprochan al sistema, al gobierno, a las figuras de autoridad publicas. Se les ve en la muchedumbre que protesta por los abusos policíacos de los motines. Nunca aceptaran que su hijo esta donde esta por una razón evidente y que ella es en gran medida la responsable de ese mal ciudadano que delinque ahora quemando sillas y reclusos, dentro de una penitenciaria estatal.

Los delincuentes de hoy.

El delincuente de hoy es un ser evolucionado, a incomparable velocidad, ha mutado, ha crecido. El delincuente de hoy secuestra, pero también vende narcóticos, maneja armas de alto calibre, pero también transporta por rutas desconocidas al amparo de un GPS, viola mujeres u hombres, pero sabe como desaparecer los objetos de placer diluidos en químicos muy específicos, abolieron referencias místicas y crearon las propias, compran policías y vecinos, pero también altos funcionarios nacionales, elaboran redes de distribución y tratados internacionales, mandan a hacer armas “a la medida”, lavan dinero y hasta donan en los grandes foros de beneficencia publica, violan redes de comunicación privadas con equipos sofisticados y administran el uso de líneas publicas fijas o celulares, clonan tarjetas de crédito, asaltan bancos, desinstalan cajeros automáticos, son policías, presidentes municipales o sub procuradores de la republica, matan a cualquiera para generar presencia en los medios, elaboran narcomantas, decapitan (que decapitar no es sencillo les diré), generan terror, usan medios electrónicos para diseminar evidencias de su poder (YouTube y demás, están plagados de videos que muestran usos y costumbres de los señores) generan cadenas electrónicas masivas para esparcir rumores o avisos a la población, se asocian con estrellas de la música y son protagonistas de múltiples canciones (hasta mandan cantantes a territorios enemigos para humillar y después ser asesinados). Es indescriptible el multifacético perfil del delincuente de hoy.

Aboliendo Dioses.

El individuo estéril es ahora Ateo o devoto de la Santa Muerte. Ha evolucionado en el nivel espiritual al punto de olvidarse de su bagaje cultural, materializar su expectativa y rendir culto a una nueva celebridad “custom made”. El delincuente de hoy, ha dejado de ser Guadalupano.

El individuo estéril.

El individuo estéril, es el preámbulo del delincuente de hoy. El individuo estéril es hoy, quien antes de pasar un alto de disco voltea a los retrovisores para asegurarse de que no le vigilen, quien prefiere ver el fútbol que jugar con sus hijos, aquel que sabiendo del fraude, abraza a las ancianas que agradecen la ayuda del Gobierno del estado, sonriendo frente a las cámaras de televisión, la que le dice a su hijo que ya de perdida pase con seis el difícil examen de Física en la preparatoria, individuos estériles los que ven la televisión, cambiando de canal, devorando anuncios, información, realitys, pornografía, música, ofertas, autos, mujeres, hombres, dinero, amasiato cultural. El individuo estéril es una bacteria con los elementos idóneos para su reproducción. En un caldo donde el desinterés por la trascendencia y la pasión, solo permanece en aquellos delincuentes de hoy, que han descubierto que la moral era un cuento de hadas para mantener dormidas a las masas.

REFUGIADO ANTE LLUVIA ÁCIDA, EN TIEMPOS COMPLEJOS, EL ATEO LO ESCRIBIÓ ASÍ...

1 comentario:

AxC dijo...

Hola, acabo de descubrir tu blog, te agrego a mi blogroll, te invito a darte una vuelta por el www.ateovenezolano.blogspot.com