Chingue a su madre el que se ofenda.

25 julio 2005

CUENTO CORTO (Novena Trilogia--EL TOBY)

El Toby tiene 9 años, los cumple este mes, aunque el nunca ha tenido realmente conciencia de lo que pueda significar tener 9 años. Su madre lo abandono apenas empezó a tener la capacidad de valerse solo en las calles, ella parecía tener un oscuro afecto por el sexo, un afecto mas importante que cualquier cosa, mas importante que sus hijos, el Toby un día fue abandonado debajo del puente donde mama y conocidos compartían periódicos y calor para pasar las frías noches de diciembre, en ese tiempo el Toby comenzó a vivir solo…muy difícil le resulto sobrevivir a las necesidades básicas, tan básicas como mantenerse sano (por así decirlo), poco a poco alguna pulga, piojo, criadilla o chancro se hizo normal hasta el punto en el que dejo de incomodar, dejo de importar.
Obviamente al paso del tiempo conoció amigos, con los que lograba compartir algún pedazo de pan embarrado con mayonesa o carne, compartían lugares ciertamente cómodos para descansar y huir de la bulla del trafico y la gente. Siempre fueron rechazados por su aspecto y se preguntaba de vez en cuando el por que de esa situación…veía a otros de la misma edad ser mimados y paseados, bien alimentados y con juguetes…juguetes, rara palabra, raro concepto del cual el solo podría visualizar la imagen de alguien mas lanzándole uno con el afán de hacerle daño…en época de lluvias el olor de su cuerpo lograba niveles sorprendentes, olores majestuosamente apestosos emanaban de el, ya no recordaba el significado de la palabra baño o jabón, su piel comienza ya a ser carcomida por una resequedad sospechosa…
De vez en cuando va a parar a los contenedores de algún restaurante de comida rápida, donde tiran la comida que no se vende a los 15 minutos después de su preparación…cuando llega allí se siente feliz…no siempre llega, ya no tiene la salud mental como para coordinar direcciones o eventos pasados…
Ayer lo vi, fuera del puesto de tacos de la entrada de la colonia, suplicando con la mirada un poco de bondad, un poco de ternura, un poco de atención, un poco de comida…a cambio, amenazas certeras de gente insensible, que nunca se detiene a pensar que esto no es aceptable, que nadie merece vivir así…husmea en la basura, logra encontrar pedazos de tacos babeados o medio masticados que alguien devolvió por su mal sabor o insalubre preparación, a el eso le sabe a gloria, es mil veces mejor que lamer bolsas de tostitos con queso para nachos…
Por las noches observa la luna, le impresiona el color y no entiende el porque de su brillo, es su compañera…el ha soñado una extraña escena: Se ha visto brincando en las nubes con todo un banquete por delante y con una luna con manitas, de su tamaño, brincando junto a el y al final abrazándole…
El Toby tiene amigos, hay, por ejemplo, un chofer de microbús que lo saluda muy efusivamente cuando lo ve, lo invita a subirse y lo deja viajar gratis, platica con el, lo llama chingón y lo hace sentir bien…el tipo es viudo y nunca tuvo una familia…justo igual que el Toby…
Hoy no sabe si comerá, no le importa, no sabe quien es, no será nadie nunca, no tiene mas futuro que morir en las próximas heladas o intoxicarse con comida caducada, tal vez tragar una aguja por accidente en algún bocado de una Big Mac…
El Toby vive triste, con una mirada simple y melancólica todo el tiempo, el Toby lleva ¾ de vida, una vida miserable, una vida de perro…el Toby ha sido un perro muy infeliz…ya se retira al compas de un ladrido y cojeando de una pata...
Y ASI LO "CREE" EL ATEO®...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Best regards from NY! » »