Chingue a su madre el que se ofenda.

21 septiembre 2005

CUENTO CORTO -- QUINCEAVA TRILOGIA -- LAS AVENTURAS DE HORTENCIO II -- LITTLE MERMAIDS

  • - Voy al ginapsio ama, ahorita vengo.
  • - Cabron, ya te he dicho un chingo de veces que se dice gimnasio, habla bien chamaco pendejo.
  • - Si ama, ahorita vengo.

Todos los días de los últimos 30, Hortensio ha dicho que va al gimnasio para poder ir a espiar a la chica de su vida, esta vez salio a las 4:30 PM rumbo al colosal cerro del Cofre, armado con 10 pesos pues ya se ha gastado lo demás en la graduación de su “chica”.

El autobús cuesta 4.50 pesos y tiene exacto para ir y regresar, tal vez no juegue en las maquinitas, pero en lugar de eso se subirá al árbol desde donde contempla la casita de su enamorada.

Llega el autobús y se sube, (en esta ciudad se paga durante el viaje) pasa un cobrador y le pregunta a donde va, el responde que al Faunon, delante de la estación.

  • -Son 6 pesos.
  • -¿Como que 6 pesos, si siempre me cobran 4.50?
  • - Ya cambio la tarifa – responde el cobrador señalando en el parabrisas la tarifa máxima-

Sin mas que hacer o renegar, Hortensio le da los 6 pesos y se queda sentado.

Llega a su destino, la casa de ella esta cerrada, parece que no hay nadie, el decide esperarla.

Hortensio jamás ha tenido novia, a pesar de ser guerito y de apariencia europea, su manera de pensar y de hablar no lo ayudan, es demasiado…pendejo, si, esa es la palabra adecuada, PENDEJO.

Empieza a oscurecer y voltea a ver su teléfono Movistar. Son las 8:45 PM…las tienditas están cerrando y su amor no llega aun, parece que es hora de irse, pero no completa para el pasaje…sigue pensando que hacer y de repente piensa en llamarle por teléfono a su mama, ella podría ir por el y todo solucionado.

Camino a la ultima tiendita abierta, toma el teléfono publico e ingresa las monedas que le sobraron…marca 044 664 1675893…suena…suena…de repente siente su teléfono vibrar, debe ser mama, piensa el, perfecto…lo saca y de inmediato contesta sin soltar la otra bocina, la del teléfono publico…escucha un eco medio raro en sus oídos…así es, el pendejo se marco a su celular y se contesto…adiós a sus 4 monedas de a peso…

Cuando estas cosas le pasan a Hortensio comienza a darle un pequeño tic nervioso, conforme el nerviosismo aumenta el tic se hace mas notorio…"ese maldito mic de mierda” como el le llama, consiste en un leve movimiento de cabeza a la vez que arruga la nariz como si estuviera oliendo cola de perro…el tic comienza dado que ya es bastante tarde y el vive…o ella vive…en casa de la rechingada.

Camina hacia la avenida mas cercana y comienza a descartar posibilidades…¿Pedir aventón? No, seria muy difícil que alguien subiera a un chamaco a su carro a estas horas…¿Pedir dinero? No, seria muy raro que alguien me pusiera atención, mucho menos que me dieran dinero…y asi se la paso, meditando mientras caminaba a un lado de la avenida…de repente escucho un grito.

  • - Morro, te doy 20 pesos si le llevas esta flor a una amiga allá dentro…

Era un tipo barbon, con barba de candado negra y una chamarra de piel, tenía una rosa y efectivamente, un billete de 20 pesos en la mano. La salvación estaba allí.

  • - Claro que si, ¿A quien se la llevo?
  • - Se llama Lexia, es bailarina en ese congal…-dijo señalando un lugar con un gran letrero que leía: Little Mermaids…
  • - Sale, démela yo se la llevo.

Recibió los 20 pesos y la flor; este se metió al congal, los tipos de la entrada ni identificación le solicitaron, lo dejaron pasar aun cuando obviamente el chamaco se debatía entre los 16 y 18 años de edad.

Little Mermaids –pensó- esta lleno de un chingo de viejas bien buenas, si mis compas del equipo supieran que entre aquí, se morirían de la envidia…el lugar estaba lleno de adornos que hacían alusión al mar y a sirenas, con estatuillas y cuadros, aletas por todos lados y muchas fotos de mujeres en traje de sirena, con miradas picaras todas ellas.

Lexia no aparecía, todas le daban indicaciones contradictorias mientras se reían juguetonamente con el, hasta que una le dijo que estaba al fondo del bar, en el pasillo en la puerta a mano derecha, el siguió la instrucción y se dirigió hacia allá…

El inexperto Hortensio se impacto al ver a una chica chaparrita que estaba bailando al lado del tubo, desnudándose rápidamente al son de “Mi dulce niño”, de Cumbia Kings, el ver sus firmes senos y su cara totalmente perfecta no pudo mas que intentar esconder su erección insipiente…siguió pues en busca del camerino de Lexia…

Llego a la puerta y toco, una voz sexy y femenina se escucho diciéndole: Pasa muchacho…

El pendejo de Hortensio no se pregunto como sabia que era un muchacho, ni si lo estaba esperando, el entro emocionado con la esperanza de ver a una mujer desnuda y tal vez, porque no, (en sus palabras, no en las mías) metérsela hasta la garganta.

Entro y una luz tenue de color azul iluminaba un buró…el mueble estaba hasta el fondo de la habitación…

Sin saber de donde provenía exactamente la voz, el entro y se dirigió al buró, un cerron de puerta y un “click” aseguraron su única salida…se encendió la luz y asustado volteo a ver a “Lexa”, quien resulto ser el mismo tipo que le dio los 20 pesos afuera del lugar, a diferencia de que estaba vestido de sirena, con escote y todo…

  • - Perdona la mentirilla, pero tenia miedo de que no me aceptaras guapo, ven para acá, me doy cuenta de que necesitas dinero y yo tengo bastante…

Sobre la cama el barbon puso un fajo de billetes de 50 pesos…

  • ¿Pero a cambio de que o que?

Si, efectivamente el pendejo todavía pregunto, el tarado pensó que quería tal vez que le llevara flores a una novia de verdad, ignorando el hecho de que el barbon estaba vestido de sirenita…

La noche paso muy rápido, con Hortensio sin poder dormir, pensando en que le regalaría a su amor, en que haría con los billetes de 50 que ya descansaban sobre su cajón, seguros en casa. Mama lo regaño por llegar tarde y oler a cigarro, el le dijo que había ido a una fiesta de cumpleaños de un amigo del ginapsio, mas sin embargo su mama no le creyó, ella pensó que venia de las maquinitas…

Si su duda es que hicieron esa noche, efectivamente, no cogieron, el Hortensio acepto el trabajo de chambitas en el Little Mermaids, bar de putos ubicado en un arrabal de la ciudad y he aquí el comienzo de las aventuras de Hortensio…

Y ASI LO "CREE" EL ATEO®...

1 comentario:

Pablo Estèvez dijo...

jajajaj no manches!! que cuento tan chingón , felicidades!!!