Chingue a su madre el que se ofenda.

05 marzo 2007

DIARREA -- LO CUANTICO ES UN CUENTICO

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Un gran amigo es físico. Estudia en el instituto nacional de Ciencias Nucleares, o algo por el estilo; maestría de la UNAM. En múltiples ocasiones maravillado me platicaba el desarrollo de la mecánica cuantica y como esta podría explicar el menor fenómeno en la naturaleza, en el universo.

Esta teoría defiende la indeterminación; plantea la infinidad de posibilidades que retan la comprensión de lo inexistente a la vista. La indeterminación de la teoría, falta de certeza, apertura de posibilidades es la justificación a la inoperancia de la ciencia física actual.

Los hilos de la física en el último siglo han rondado a través de la observación, de la experimentación, del método científico; pero el renunciar a estos preceptos arroja locuras. La ciencia se ha volcado en filosofía con el apoyo a teorías como la cuantica. La filosofía es una religión, es la religión del justificar con dialéctica todo ámbito de la existencia humana, su Dios son las palabras.

La matemática se ha vuelto la cima de la ciencia actual, la multiplicación de posibilidades inspiradas en justificaciones filosóficas para su supremacía, resultan en la sobre valoración del número: ¿Qué son las matemáticas, sino ideas que pretenden explicar y determinar las realidades?

He platicado con mi amigo y me ha explicado un par de veces su fundamento, el fundamento de los seguidores de la corriente; pero, ellos mismos no comprenden bien a bien lo que explican, se nublan la mirada maravillados con las nubes que expide su rebuscada numerología filosófica.

La indeterminación de la cuantica, es lo mismo, que la determinación religiosa. No hay nada concreto, no existimos, no estamos donde creemos que estamos, puedo estar aquí y allá y en ningún lado (burdamente expresado claro, para que entiendan ignorantes); justo igual que Dios y el Todopoderoso. Determinismo e indeterminismo plantean la misma renuncia, la decadencia del que cae seducido ante la espiritualidad.

La cuantica me parece Platónica, simplemente la idea de la realidad alterna no puede ser deslindad del mundo de las ideas de Platón.

Cuándo se renuncia a la ciencia, a la que nos mantiene vivos, explorando nuestras realidades, no puedo más que reír e ignorar que un grupo de sesudos intelectuales apoyen la onda del momento, la imposibilidad de conocer con exactitud. Hay quien da resultados y quien da pretextos. La cuantica es un pretexto.

REFUGIADO ANTE LLUVIA ÁCIDA, EN TIEMPOS COMPLEJOS, EL ATEO LO ESCRIBIÓ ASÍ...

6 comentarios:

Anónimo dijo...

mejor ensename a bailar cha cha cha en calzones, o la famosisima cumbia villera,
me dijeron que eres muy pitorrocho, andas de malo y de guacho polenta y cualquiera verduleas!!!!!!
saludos carnal!!!!!!

Simón Sajer dijo...

Hola Ateo: ...
Nunca había leído tanta tontería junta, has realizado una mezcolanza de conceptos que estoy seguro que ni tu mismo te entiendes. Pero no me llama la atención, total proviene del Ateo. Creo que no deberías ser tan irrespetuoso, no tienes derecho a llamar ignorante a nadie. Hasta pronto ateoooooo, visítame y opina.

Eskoria Humana dijo...

Jajajajajajajaja.... Seee... Esos fisicos y matematicos y cuanticos e instructores de gimnasio siempre creyéndose mejores.
Un amigo estudia fisica en la UNAM y al wey le va de la verga.

Saludos!, tenía rato de pasearme por ningun blog asi que voy a empezar a leer por acá.

EL ATEO dijo...

Simon sajer: No me interesa visitarte, no me llamas la atencio. bueno, por lo menos para 4 lineas.

y asi fue escrito por el mario dijo...

wey entra a mi blog, pa que le des una checada http://muvopa.blogspot.com
de pendejadas, musica y demas parafernalia
saludos putito

Anónimo dijo...

HI

OYE CHECA ESTO
(Lucas 15.11-32) Aquí Jesús relata la parábola del hijo pródigo (o el hijo perdido). En una serie de parábolas Jesús está enseñando cómo es el reino de Dios, y en este relato vislumbramos cómo es el «Rey». Tal vez a menudo seamos culpables de ver a Dios sólo como la mano dura e implacable de un hermano mayor (versículos 28-30) en vez de verlo como un Padre que no puede contener su emoción y su amor ante el hijo que regresa al hogar (versículo 20). ¡Cómo ignorar a este Dios de amor que nos espera!